jueves, 24 de abril de 2014

Maltrato Prenatal


Hay muchísimas formas de maltratar a un niño a parte de la física y la emocional, podemos hablar de mendicidad, síndrome de munchaussen, abusos sexuales... Pero, ¿qué tiene que ver esto con la drogodependencia? Hay un tipo de maltrato infantil que tiene que ver de manera directa con las drogas y es poco conocida. Hablamos de maltrato prenatal.

La madre puede perjudicar a su hijo desde antes de nacer, y las consecuencias serán para toda su vida. Este tipo de maltrato se produce cuando las circunstancias de la vida de la madre, siempre que exista voluntariedad o negligencia, influyen de forma negativa o patológicamente en el embarazo, teniendo repercusiones en el feto. Hay dos tipos: los malos tratos pasivos (en los que la madre no asiste a revisiones médicas, mala alimentación, exceso trabajo…) y los malos tratos activos.
Decimos que hay malos tratos activos cuando existe voluntariedad por parte de la madre e influye negativamente. Se refiere a madres con hábitos tóxicos en exceso, como puede ser el alcoholismo o la adicción a cualquier otro tipo de droga.




¿Cuáles son los efectos del consumo de drogas durante el embarazo?


El uso de drogas durante el embarazo provoca efectos en el feto, entre ellos se encuentra el síndrome de abstinencia al nacer. Las drogas atraviesan la placenta y afectan directamente al bebé, los daños son bastantes variados pero puede llegar a producir problemas en el cerebro haciendo que no se termine de formar o se forme mal. Dichos daños acompañarán al niño durante toda su vida. 



Las drogas ilegales y legales más comunes son:
  •  ANFETAMINAS
  • COCAÍNA: 
Puede afectar de muchas maneras, en los primeros meses aumenta el riesgo de aborto espontáneo o bien un parto prematuro. El bebé puede sufrir daños cerebrales irreversibles e incluso la muerte. Como la cocaína interfiere con el flujo de oxígeno y nutrientes que recibe el feto, el bebé suele ser más pequeño de lo normal.
  • MARIHUANA: 
Está relacionado con el nacimiento de bebés de muy bajo peso y con síntomas relacionados con la abstinencia, entre los que se incluyen: antojos excesivos, temblores e hiperémesis (vómitos severos y crónicos). El consumo de esta droga también puede dañar los genes, dando como resultado el desarrollo de defectos de nacimiento en los bebés o de cáncer, y además puede provocar trastornos de atención y problemas de aprendizaje.
  • OPIÁCEOS (heroína, metadona, codeína)
  • ALCOHOL:
El consumo de alcohol durante el embarazo es la causa más común de retraso mental y la principal causa problemas al nacer por daños en el desarrollo del bebé. A día de hoy no se ha establecido ningún nivel de “seguridad” con el consumo de esta bebida durante el embarazo, pero cualquier cantidad de alcohol que tome está aumentando el riesgo. Un bebé con síndrome de alcoholismo fetal puede tener los siguientes síntomas:
* Crecimiento deficiente durante el embarazo y después de nacer.
* Mala coordinación y disminución del tono muscular.
* Retraso en el desarrollo  y problemas en tres o más áreas mayores: pensamiento, lenguaje, movimiento o habilidades sociales.
* Anomalías cardíacas.
* Deformidades físicas.


  • TABACO:
Fumar durante el embarazo provoca:
* Mortinato: se produce cuando el bebé muere durante el parto o en la segunda mitad del embarazo.
* Circunferencia craneal. Trastornos neurológicos, cognoscitivos y conductales.
* Bebés de bajo peso.
* Problemas respiratorios.




Como conclusión cabe destaca que al igual que cuando una persona deja de fumar "de golpe" sin estar embarazada tiene consecuencias negativas, dejar de ese mismo modo estas drogas nombradas u otras mientras esta embarazada la mujer pues es igualmente perjudicial para el niño ya que la madre pasará por unos niveles de depresión, ansiedad y cambios en su cuerpo. Lo más adecuado es dejarlo desde que empieza el embarazo pero hacerlo de una manera gradual.



sábado, 12 de abril de 2014

Generación del 27.

En literatura, si hablásemos de la generación del 27, estaríamos haciendo referencia a un ilustre grupo de escritores que se dio a conocer tras un homenaje a Góngora en el año 1927.
Estaríamos hablando de la obra literaria de Federico García Lorca,  Rafael Alberti, Jorge Guillen, Pedro Salinas… y otros más. 

En el mundo del rock, sobre todo en el ámbito del rock clásico, por “generación del 27” se conoce a una serie de músicos cuya principal característica en común no es genial obra o su legado sino que todos ellos fallecieron a la edad de los 27 años, la mayoría en circunstancias no muy decorosas, por no decir de manera descerebrada.

 En inglés se conoce como el “27 club” y la lista está encabezada por celebridades como Jim Morrison, Jimi Hendrix, Janis  Joplin y Kurt Cobain, pero hubieron también otros no tan conocidos.


                                                                 Jim Morrison


Morrison fue el carismático líder de los Doors, y se paseó por el lado más salvaje del rock. Para cuando llegó a los 27 años, en 1971, el consumo  de alcohol junto a todo tipo de estupefacientes había hecho mella tanto en su estado mental como en su estado físico. Según la versión oficial, murió plácidamente de un infarto, mientras tomaba un baño a las 3 de la mañana en un piso de Paris.





Jimi Hendrix

Todo lo que tenía de genio con la guitarra, lo tenía de mal negociante. Tardó solo cuatro años en llegar a la fama, pero su carrera estuvo marcada por la firma de malos contratos con managers depredadores y por el consumo de drogas. Murió el 18 de septiembre de 1979 en extrañas circunstancias después de haber tomado nueve pastillas de un somnífero llamado Vesperax.



Janis Joplin


Cuando empezó su carrera comercial en 1964  ya abusaba de la Methedrina una droga visionaria y era capaz de beber alcohol de 80º. Años después, consumía 200$ diarios de heroína (unos 1300€ actuales), además de un par de litros de whisky “Southern Comfort”, con el cual aparecía en conciertos y fotos publicitarias. Si esto no le hacía efecto mezclaba anfetaminas y barbitúricos. Murió un domingo  4 de octubre. La encontraron muerta junto a la cama con indicios de haber caído inconsciente golpeándose la cabeza, la causa oficial fue sobredosis de heroína y alcohol.




Brian Jones


Perteneció a los Rolling Stones pero poco a poco los miembros del grupo fueron  descolgándose de Jones, lo que hizo que se refugiase en las drogas y el alcohol. Las drogas psicodélicas causaron en él un efecto realmente rápido en su estado físico y  mental. El consumo de LSD le provocaba actuar de forma psicopática, con graves desdoblamientos de personalidad.
 Fue deteriorándose y esto produjo que el 8 de junio de 1969 fuera expulsado de los Rolling Stones. El 3 de julio de ese mismo año apareció ahogado en la piscina de su casa por embriaguez, aunque años después un conductor confesaba haberlo asesinado.



Kurt Cobain

 En teoría, el vocalista de Nirvana sufría dolores crónicos de estómago que le atormentaron desde su niñez, y tras probar todo tipo de medicamentos y drogas, entre otras LSD durante una larga temporada, descubrió que la heroína era lo único que le aliviaba, quedando así enganchado para siempre.
El consumo de esta droga le provocaba episodios de ausencia y desmallos. Quedó inconsciente durante varias sesiones de fotos y en algunos conciertos de los que aún se conserva footage.       
Otra de las causas que le provocó su adicción a la heroína era los sentimientos de culpa que nunca logró superar. Tras fugarse de su último intento de rehabilitación, fue encontrado el 8 de abril de 1994 en su casa de Lake Washington. Según la versión oficial se había descerrajado un tiro en la cara con una escopeta y llevaba muerto 3 días junto a una carta de suicidio.
Pero un investigador aseguró que Kurt se había inyectado tres dosis de heroína, por lo que no hubiera podido ni levantar la escopeta, por lo cual surgió una enorme polémica que se extiende hasta hoy día.



Kristen Pfaff 


Kristen Pfaff, bajista de Hole, murió por sobredosis a las pocas semanas del suicidio de Kurt Cobain, de quien era amiga. Se dice que la muerte de Cobain había dejado muy tocado el ánimo de Kristen pero lo cierto es que había caído en la heroína años atrás.


          Amy Winehouse 


La cantante británica Amy Winehouse falleció el 23 de julio de 2011, a los 27 años de edad, en su residencia londinense. Tenía muchos problemas en su vida: le acompañaban la bulimia y anorexia. Además de que las drogas y el alcohol ya formaban parte de su rutina habitual. Todo esto la arrastró hasta su muerte para convertirse en otra legendaria voz de la generación del 27.