Las TIC, están siendo un elemento clave para informar a los ciudadanos sobre la salud y los hábitos de vida en especial, esta información que se está dando hace que la ciudadanía muestre un cambio, en nuestro colectivo en concreto informales sobre las drogas y sus peligros, pero siempre adaptándose a unos parámetros tales como la situación de riesgo de consumo, el sexo, la edad… podemos causar un cambio. Pero tenemos que garantizar a los usuarios que la información recibida sea de calidad. Solo así podremos aumentar la probabilidad de adoptar conductas de auto-cuidado. En este sentido, Internet y el teléfono móvil proporcionan un medio de comunicación que se adapta perfectamente a estos nuevos requerimientos de la información preventiva sobre adicciones: son sistemas de comunicación fiable, interactiva y, accesible para una gran mayoría de la población
En este
contexto, las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y sus
aplicaciones son consideradas como la respuesta potencial a la demanda de una
sociedad avanzada que construye su propio valor de la salud y no asume
fácilmente dogmas o imposiciones bajo presupuestos paternalistas o justificadas
en la ignorancia del ciudadano.
Las
características potenciales de las TIC, lo que favorece considerablemente la
posibilidad de que el usuario disponga de las herramientas necesarias para
responsabilizarse del cuidado y mantenimiento de su salud.
Por otra parte hay que tener en cuenta el impacto que genera la información y su utilización puede ser una advertencia, un consejo o una simple información En
general, parece que en los individuos, y los jóvenes en particular, el interés
en usar estas tecnologías es muy alto, pero no con una intencionalidad de ser
usado como medio para cambiar ningún comportamiento relacionado con la salud y el
consumo de drogas. Sin embargo, la aceptación de las mismas para estos fines es
alta, por lo que las posibilidades de su utilización para la salud parecen
prometedoras.


